💥Por qué te conviene comulgar los primeros viernes y sábados de mes.

Primer viernes.

El Sagrado Corazón de Jesús pidió a Santa Margarita María comulgar TODOS los primeros viernes de cada mes, además de orar por una hora en la noche del jueves al viernes, con el rostro en tierra, por las siguientes intenciones:

+ aplacar la cólera divina

+ pedir misericordia por los pecadores

+ endulzar la amargura que sintió por el abandono de sus apóstoles

Justo antes de hacerle esta petición, el Sagrado Corazón le había dicho: "Lo que más me hiere es que todo lo que sufrí en mi pasión, si ellos (los hombres) me dieran en retorno algún amor, estimaría en poco todo lo que he hecho por ellos y querría, de ser posible, hacer aún más. Pero ellos no tienen sino frialdad y rechazo para todos los deseos míos de hacerles bien. Pero al menos tú dame ese gozo, de suplir sus ingratitudes cuanto puedas y seas capaz."

Aunque la petición de comulgar todos los viernes fue hecha a Santa Margarita, los devotos del Sagrado Corazón la cumplimos para ofrecerle reparación en cuanto "podemos y somos capaces" de hacerlo.

Estas razones deberían ser suficientes para mover a quienes aman a Cristo a ofrecer reparación a su Corazón comulgando cada primer viernes de mes. Sin embargo, su amor hacia nosotros es tan grande, que luego hizo esta gran promesa: "Te prometo, en la excesiva misericordia de mi Corazón, que su amor omnipotente concederá a todos los que comulguen Nueve Primeros Viernes de mes seguidos, la gracia de la penitencia final; no morirán en mi desgracia y sin haber recibido los Sacramentos; mi Divino Corazón será su asilo seguro en el último momento."

Conclusión: Para ganar lo dicho en la gran promesa, es necesario comulgar nueve primeros viernes de mes consecutivos. Pero, por amor al Sagrado Corazón de Jesús, es mejor comulgar TODOS los primeros viernes de mes. Es más perfecto practicar la devoción por agradar al Corazón de Jesús que hacer solo el mínimo necesario para ganar lo que nos promete. NOTA: Obviamente, la comunión debe hacerse en estado de gracia, si no, sería un sacrilegio y no un acto de amor, y nos traería condenación en lugar de salvación.

Primer sábado de mes:

La Virgen María dijo en sus apariciones de Fátima: "Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón". Una práctica importante de esta devoción es la comunión reparadora de los primeros sábados del mes.

En su aparición del 13 de julio de 1917, después de anunciar calamidades que vendrían al mundo como consecuencia del pecado, Ella prometió que, para impedirlas, volvería a pedir la consagración de Rusia a su Inmaculado Corazón y la Comunión reparadora de los primeros sábados. La primera petición concierne al Papa y los obispos, la segunda es para todos los católicos.

El 10 de diciembre de 1925 (hace casi 100 años), se le apareció a la hermana Lucía en Pontevedra, mostrándole su Corazón rodeado de espinas. El Niño Jesús le dijo: "Ten piedad del Corazón de tu Santísima Madre, que está cubierto de espinas, con las cuales los hombres ingratos lo perforan todo el tiempo sin que alguien haga un acto de expiación para sacar las espinas." Luego la Virgen dijo: "Hija mía, mira mi Corazón rodeado de espinas que en todo momento es clavado por los hombres ingratos con su blasfemia e ingratitud. Tú, al menos procura consolarme y diles que yo prometo a todos aquellos que durante cinco meses, cada primer sábado del mes, se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Santo Rosario y me hiciesen quince minutos de compañía, meditando los quince misterios del Rosario con el propósito de desagraviar por los pecados cometidos, yo prometo asistirles en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para la salvación de esas almas."

La Comunión reparadora de los Primeros Sábados consiste en:

+ Confesarse. Esto puede hacerse antes del primer sábado, muchas veces es difícil encontrar sacerdote a última hora. Es importante notar que la Virgen pidió una confesión antes de cada primer sábado, o sea que, quien practica la devoción, al menos se confiesa una vez al mes.

+ Comulgar el primer sábado de mes y el mismo día rezar el Rosario y dedicar, aparte de eso, quince minutos extra a meditar los misterios del Rosario.

+ Todo lo anterior, con el fin de ofrecer reparación por las ofensas hechas al Corazón Inmaculado de María, por los dolores que le hemos causado con nuestros pecados y los dolores que le causan los pecados del mundo entero.

Aunque la Virgen prometió una ayuda especial en la hora de la muerte a quien haga esta práctica durante cinco meses consecutivos, lo que Ella pidió es que lo hagamos TODOS los primeros sábados del mes. Esta es una de las cosas menos tomadas en cuenta cuando se habla del mensaje de Fátima, y la Virgen dijo que esta práctica ayudaría a librarnos de muchas calamidades. Es urgente invitar a cuantas personas podamos a abrazar esta devoción.

La Virgen no especificó a qué Misa se debe asistir para cumplir con su pedido, Ella solo dijo que comulguemos los primeros sábados de mes. Por tanto, no importa si se trata de una Misa de sábado en la mañana o una Misa dominical de sábado en la tarde, o si se trata de una Misa de matrimonio o de funeral. Lo importante para cumplir con el pedido es comulgar durante el día sábado a cualquier hora o en cualquier Misa, o inclulo, fuera de Misa, cuando esto es posible.

Específicamente, la Virgen pidió reparación por estos pecados:

1 Blasfemias contra la Inmaculada Concepción.

2 Blasfemias contra su Virginidad Perpetua.

3 Blasfemias contra Su Divina Maternidad al rechazar, al mismo tiempo, reconocerla como la Madre de los hombres.

4 Las blasfemias de aquellos que tratan de sembrar públicamente en los corazones de los niños indiferencia o desprecio, o aun odio por esta Madre Inmaculada.

5 Las ofensas de aquellos que la ultrajan directamente en sus santas imágenes.

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Pasión de Jesucristo según San Mateo (audio).